Ella llegó antes de la hora. No era su estilo, pero ese día no podía evitarlo. Había dormido mal, con nervios tontos rondando por su estómago, repasando conversaciones y pensando si se notaría mucho lo mucho que
Scroll al inicio
Utilizamos cookies propias y de terceros para ofrecerle una mejor calidad de nuestros servicios; si continua navegando en este sitio web lo consideramos como una aceptación del uso de Cookies. En caso de requerir podrá en cualquier momento borrar las cookies almacenadas en su equipo a través de los ajustes y configuraciones de su navegador de Internet. Más información sobre nuestra política de cookies.