La caries como recurso dramático en el cine y la literatura
22 mayo, 2019

La caries como recurso dramático en el cine y la literatura

El término caries viene del latín y originariamente hacia referencia a la podredumbre de la madera o de otros materiales sólidos y más tarde, se fue aplicando a cualquier cosa que mostrara síntomas de putrefacción o fermentación. El vocablo lo usa por primera vez el médico romano Aulo Cornelio Celso, en el siglo I d.c, en su Tratado de Medicina para dar nombre a las partes podridas de los huesos del cuerpo humano. En el siglo XV se recupera su obra íntegra, y dos siglos después, empieza a utilizarse el término para hablar de la caries propia de los dientes, una consecuencia de la destrucción provocada por la placa bacteriana. ¿Conocías el origen del término?

El concepto de la caries ha cambiado desde su origen hasta que por fin, empieza a usarse únicamente para denominar a la podredumbre de los dientes. A partir de ahí, el concepto sigue evolucionando, ha dado lugar a diferentes teorías para explicar su origen, modificándose a medida que avanzaba la investigación. En la actualidad, se considera que las responsables de la caries son las bacterias de la cavidad bucal, que producen ácidos que destruyen el mineral que protege el diente. No sería, por tanto, el azúcar, el principal desencadenante de las caries, sino los microorganismos que se desarrollan en la boca.

Las caries en el cine y la literatura

Todo el mundo sabe qué son las caries, la mayoría ha tenido alguna que otra, sobre todo en las muelas y sus consecuencias son más o menos graves en función de los casos, pudiendo ocasionar desde la pérdida de una pieza dental hasta enfermedades coronarias, incluyendo el infarto.

Pero además de un problema de salud, las caries constituyen un problema de estética, ya que empeora de manera significativa el aspecto de los dientes, y por lo tanto de la cara. Esta imagen negativa se proyecta a la persona como totalidad, como unidad de cuerpo y mente, y así, las caries, son consideradas consecuencia de la falta de higiene. La imagen de la gente con caries, es bastante negativa y puede influir, incluso a la hora de encontrar trabajo, sobre todo si se trata de empleos cara al público.

¿No te has fijado que en infinidad de ocasiones los malos y las pelis del cine y la literatura tienen los dientes picados?

Así que, si no quieres ser como uno de esos malos horribles que salen con toda la dentadura podrida en las pelis provocando un asco insoportable, visita con frecuencia a tu dentista, cepilla tus dientes tres veces al día, usa colutorio e hilo dental y evita el tabaco, el alcohol y las bebidas azucaradas. Recuerda que comer fruta es esencial para el buen funcionamiento del organismo, pero no te pases con los cítricos, podrían dañar el esmalte de tus dientes. Todos estos son consejos de la clínica dental en A Coruña, CML Odontólogos, donde cuentan con confortables instalaciones muy bien comunicadas en el centro de la ciudad, en planta baja a nivel de calle, preparadas para personas discapacitadas y parking gratuito para facilitar a todos sus pacientes las visitas a la misma. Cuenan con profesionales altamente cualificados y en continua formación, para cuidar de la salud bucodental de todos y cada uno de sus pacientes.

El ratoncito Pérez, una historia que ayuda a cuidar los dientes de los más peques

El ratoncito Pérez sigue visitando cada noche a todos los niños y niñas que han perdido un diente de leche, se lo queda, y a cambio les deja un regalo, casi siempre, dinero. Algunos padres y madres, están en contra de contar este tipo de historias fantásticas a sus peques, pero la finalidad de esta historia en concreto puede ser pedagógica.

A partir de los 6 años de edad comienzan a perder sus dientes de leche. Pues bien, antes de que esto suceda, es bueno que los peques reconozcan al ratoncito, que sepan quién es y que tomen el hábito de cepillar sus dientes a diario. Porque el ratoncito, solo quiere dientes sanos, los dientes picados no le interesan.

Una buena forma de motivar a los niños y niñas, además de los regalos, consiste en dejar una nota del ratón Pérez junto a los mismos, debajo de la almohada, que incluya algunos consejos relativos a su higiene dental.