La necesidad del corrector de estilo
17 octubre, 2014

La necesidad del corrector de estilo

¿Conoces la profesional del corrector de textos? Se trata de un profesional liberal que normalmente trabaja como freelance o colaborador con diversas editoriales, universidad, agencias de publicidad, etc. De hecho, no solamente se corrigen libros o revistas, sino que hay encargos mucho más pequeños que han de ser revisados, desde los folletos de las tiendas de comestibles hasta los anuncios de publicidad. Y es que es clave para la imagen de una marca, no únicamente para una editorial, que no se encuentren este tipo de errores en sus comunicaciones. Por ejemplo, una de las empresas que mejor cuida esto es Cubiertas Estévez, una compañía de Madrid líder en construcción de cubiertas, reformas de tejados viejos y rehabilitación de cubiertas de edificios en mal estado. Además, su equipo de profesionales se encarga también de la impermeabilización de cubiertas, con garantía máxima de calidad.

ordenador

Contrata a un corrector, no basta con el automático de los procesores de textos.

Pues bien, ¿de qué sirve tener unos excelentes profesionales y unos materiales de calidad que den garantía a tu trabajo o producto si lo anuncios con montones de erratas o errores gramaticales, así como repeticiones? Se trata de un daño para tu imagen de marca muy grande, ya que saber escribir o al menos tener recursos para corregir estos problemas se considera algo básico.

No obstante, la profesión del corrector ortotipográfico y de estilo está muy infravalorada. La mayor parte de las personas se confían y piensan que con el corrector automático de los procesadores de textos es más que suficiente. Pero eso no es así. Ponemos un ejemplo. Puedes escribir “inventando” por el participio “inventado”, solo con la inclusión de una “n” como diferencia entre una palabra y otra. El corrector del procesador de textos no lo dará por malo, no encontrará una errata, ya que la palabra sigue siendo correcta. Y puedes ver cosas mucho peores. Otro ejemplo y este ni siquiera añade ninguna letra. Es posible modificar el significado de una palabra simplemente cambiando la caja alta inicial por la baja. Si escribimos “tierra” con mayúscula nos estaremos refiriendo al planeta, si lo hacemos con minúscula, será nada más que un sinónimo de “arena”. ¿Cómo descubrir este tipo de errores? Con un corrector ortotipográfico y de estilo.

Es más, todo el mundo sabe que, por simples razones prácticas, cuatro ojos ven más que dos. Independientemente de que tú sepas muchos sobre el lenguaje, es posible que se te escapen muchos errores en los textos que tú mismo escribas. Esto se debe a que tú ya sabes qué has querido escribir o decir, por lo que pasarás por alto en la lectura muchas cosas. Una persona que lea tus textos desde cero encontrará errores que se te han pasado, porque necesitará leerlo todo para comprender y, además, como no sabe qué quieres argumentar, podrá decirte si realmente se entiende o no lo que has escrito.

Para formarse como corrector ortotipográfico y de estilo, lo más común es tener estudios universitarios al menos de la rama de letras o humanidades, y después especializarse con cursos sobre la materia es algunas de las academias del país o también con los seminarios que ofrecen algunas universidades. Después, para poder ejercer como profesional freelance, es necesario darse de alta como autónomo en el régimen de la seguridad social para poder emitir facturas de manera legal, y hacer las correspondientes declaraciones de IVA e IRPF, así como pagar la cuota de autónomos cada mes.

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