El blog como soporte para nuevos escritores
26 mayo, 2019

El blog como soporte para nuevos escritores

El blog, también llamado weblog o bitácora, aparece como soporte web en la década de los noventa, mismo momento en el cual Internet inicia su recorrido. Como ocurre en todos los ámbitos, hay distintas opiniones para trazar el momento cero del blog. Podemos decir que el responsable fue Tim Berners–Lee, creando una bitácora donde predominaban los enlaces.

Lo primero, antes de introducirnos en su uso como soporte, es definirlo brevemente: “publicación online, periódica y simple en un entorno World Wide Web”. Una de las características que más nos interesa del blog es su simplismo, no solo a la hora de introducir contenidos y poder editarlos, sino por la facilidad para darse de alta, tan solo usando una dirección de correo para registrarse.

Nos vamos a quedar especialmente con dos características del weblog: en primer lugar, su facilidad, y en segundo lugar, será un medio estratégico de comunicación desde el cual se puede tratar cualquier temática, además de poder crear una comunidad, dando un mayor alcance a los contenidos. Contenidos que ya no solo son compartidos por personas introducidas en el mundo del blog, sino también con la ayuda de las redes sociales como Facebook , Twitter y Google+ entre otras.

Esta facilidad es la que ha llevado a que el blog pase a ser un medio de difusión y transmisión del siglo XXI, tomando un gran desarrollo desde principios del año 2000. A pesar de la discusión generada ahora mismo, el blog no interviene como formato para sustituir al libro, sino que más bien, hablamos de un formato desmaterializado, por lo cual ha empezado a ser usado en distintos ámbitos profesionales. Entre ellos aparece como el medio perfecto para autores nóveles, los cuales se han topado con la negativa de una editorial. Hay que tener en cuenta que cuando una editorial invierte en la difusión de un libro, apuesta por el autor, y por eso muchas veces el mercado tradicional editorial no arriesga a la hora de dar a conocer a nuevos escritores.

Hagamos un inciso, porque este punto es muy importante, ya que los blogs han inundado la red y ha hecho cambiar el mercado editorial, apareciendo de este modo la editorial online. ‘Online’ no es sinónimo de mala calidad, sino que busca desarrollar contenidos reales, los cuales no están reñidos con el desarrollo tecnológico y sin duda abaratando costes y facilitando aspectos como la edición, lo que puede llevar a conseguir más beneficios. Es decir, la llegada el blog como soporte a través de Internet no solo ha hecho cambiar el soporte sino que ha hecho que los editores miren más allá, entrando en un nuevo territorio y no siendo ya meramente un difusor del contenido. De esta manera, las editoriales tendrán nuevas funciones cambiando el mercado editorial.

La imprenta de caracteres móviles, atribuida a Gutenberg durante el Siglo XV, no supone el inicio de la impresión, pero sí es el momento crucial, porque aparece junto a la nueva clase media: la burguesía. El saber ya no estaba ligado a los estamentos medievales ni encerrado detrás de las paredes de un monasterio o accesible únicamente para la aristocracia. Con la imprenta de caracteres móviles aparecen más publicaciones impresas con conocimientos escritos que llegan a todo el mundo porque es más barato.

¿Es esto tan distinto del blog? No.

Realmente se ha cambiado el soporte, pero su uso y función sigue siendo la misma: llegar al mayor número de personas posibles. La función que un día hizo la imprenta es la que ahora hace el blog en un mundo dominado por la tecnología.

El blog puede aportar muchas posibilidades a nuevos escritores y beneficios frente al soporte tradicional, el papel. En primer lugar porque pasa a ser una herramienta de difusión, generando alrededor una comunidad o grupos de blogueros interesados en los mismos temas. Pero sin duda van a ser las Redes Sociales las perfectas aliadas para ayudar a difundir el contenido del blog, porque quien lo lee, si le gusta, probablemente lo comparta. Un #hashtag de Twitter o un “me gusta” de Facebook pueden dar a conocer lo que hasta antes era desconocido, llegando en el mismo instante a miles de personas que interaccionan en la misma red social y traspasando fronteras. Fronteras que con el libro muchas veces, a causa del idioma, eran difíciles de sortear. Pero los weblog pueden insertar traductores y otras herramientas para beneficiar al autor.

Una característica del blog, son los enlaces de temática relacionada con el contenido, en los que se pueden llegar a colgar publicaciones enteras en formato de libro electrónico, con programas a los cuales, cualquiera puede tener acceso.

Aunque para que el blog sirva de algo, en cualquier ámbito profesional, no sólo va a depender de las dotes del autor y un buen contenido, lo cual es fundamental, sino que también hay que administrarle correctamente. El primer paso es elegir el cliente para crearlo, personalizando un dominio propio como algo que identifique al autor, siendo fácil de encontrar en los buscadores. No es un simple nombre o una palabra divertida, es tu marca personal, siendo muchas veces lo que va a hacer al lector recordarlo.

Sin duda el Blog, no es el soporte final pero es un soporte que sirve de mediador, dando facilidades para ser conocidos y sí, como en parte se ha criticado, el papel desaparece, pero el contenido es el mismo y las ideas fundamentales son las mismas: expresar una idea, difundir, trasmitir etc.

Han cambiado las formas pero el blog, se puede decir que es el papel del siglo XXI, ya que anteriormente casi todo el mundo, podía acceder a un papel y un bolígrafo y el weblog es una realidad unida a Internet, y la red una realidad de hoy en día.

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